logo ESPAC

  InteractivoRecursosLibreríaMapa del localEventosProgramaInstituciónBoletín

 

Principal Boletines No 34 Diciembre 2001

 

Contenido No 34

 

Primer plano

  Editorial
 

Artículos

    La Lectio Divina
   

Identidad del catequista

  Estadísticas
  Grados
  Noticias
 

Reflexión

    Oración del catequista
    Ser persona al estilo de Jesús
    Gracias
  Calendario 2002


Boletín No. 34

Artículos

Identidad del Catequista

Para el Directorio General para la Catequesis, la formación de los catequistas debe abarcar tres aspectos íntimamente relacionados: el ser, el saber y el saber hacer. La más profunda hace relación al ser del catequista, a su dimensión humana y cristiana, y se orienta a ayudarle a madurar como persona, como creyente y como apóstol. El Saber se orienta a la formación en el conocimiento del mensaje que está llamado a transmitir. Y el saber hacer es todo lo relacionado con la formación pedagógica, didáctica y comunicacional.

La formación en el ser, cuidará la espiritualidad del catequista, de modo que su acción brote, del testimonio de su vida. También debe alimentar la conciencia apostólica del catequista, su sentido evangelizador.

Para el Papa, modelo a seguir por el catequista, es la figura de Juan el Bautista, tal como lo señala repetidamente en el mensaje que él dirigió a los catequistas con ocasión de la celebración del Jubileo. Afirma el Papa:

En Juan el Bautista encontrareis los rasgos fundamentales de vuestro servicio eclesial. Al confrontaros con él, os sentís animados a realizar una verificación de la misión que la Iglesia os confía. ¿Quién es Juan Bautista? Es, ante todo, un creyente comprometido personalmente en un exigente camino espiritual, fundado en la escucha atenta y constante de la palabra de salvación. Además, testimonia un estilo de vida desprendido y pobre; demuestra gran valentía al proclamar a todos la voluntad de Dios, hasta sus últimas consecuencias. No cede a la tentación fácil de desempeñar un papel destacado, sino que, con humildad, se abaja a sí mismo para enaltecer a Jesús.

Como Juan el Bautista el catequista está llamado a indicar en Jesús al Mesías esperado, al Cristo. Tiene como misión invitar a fijar la mirada en Jesús y a seguirlo, porque sólo El es el Maestro, el Señor, el Salvador. Como el precursor, el catequista no debe enaltecerse a sí mismo, sino a Cristo. Todo está orientado a El: a su venida, a su presencia y a su misterio.

El catequista debe ser voz que remite a la Palabra, amigo que guía hacia Esposo. Y, sin embargo, como Juan, también él es, en cierto sentido, indispensable. Porque la experiencia de fe necesita siempre un mediador, que sea al mismo tiempo testigo. ¿Quién de nosotros no da gracias a Dios por un valioso catequista, de quien se siente deudor por la primera exposición orgánica y comprometedora del misterio cristiano?.

Vuestra labor, queridos catequistas, es muy necesaria y exige vuestra fidelidad constante a Cristo y a la Iglesia. En efecto, todos los fieles tienen derecho a recibir de quienes, por oficio o por mandato, son responsables de la catequesis y de la predicación respuestas no subjetivas, sino conformes al Magisterio constante de la Iglesia y la fe enseñada desde siempre autorizadamente por cuantos han sido constituidos y vivida de modo ejemplar por los santos.

«Todos verán la salvación de Dios», así proclamaba en el desierto Juan el Bautista, anunciando la plenitud de los tiempos. Hagamos nuestro este grito de esperanza. Ojalá que todos vean en Cristo la salvación de Dios. Para eso deben encontrarlo, conocerlo y seguirlo. Queridos hermanos, esta es la misión de la Iglesia; esta es vuestra misión. El Papa os dice: id. Como el Bautista, preparad el camino del Señor que viene.

Estos rasgos de la personalidad de Juan el Bautista, discípulo y apóstol, deben servirnos a todos los catequistas como punto de apoyo en la construcción de nuestro ser y acción en la Iglesia y en el mundo. En ellos encontramos la identidad verdadera de toda auténtico catequista que fiel y desinteresadamente coloca su vida al servicio del Reino y del anuncio del Evangelio.

Padre Manuel Jiménez

Artículos

Identidad del Catequista
   

Reflexiones sobre el deber ser del catequista a la luz del Papa

Buscar en la ESPAC:
 

 

 ©2001 2002 Escuela Parroquial de Catequistas
Actualizado: 6/7/02 - webmaster