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IV Congreso

Taller de la Primera Ponencia

La Reconciliación con Dios Padre Misericordioso

  1. ¿De qué manera el hombre llega a ser consciente del perdón?
  2. ¿Cómo el catequista da respuesta, desde su seguimiento a Jesús, a la reconciliación con Dios Padre Misericordioso teniendo en cuenta nuestra realidad hoy?
  3. ¿De qué manera la Iglesia puede motivar para que el Sacramento de la Reconciliación sea más vivencial?
  4. ¿Cómo el catequista del Nuevo Milenio debe anunciar el amor de Dios Padre Misericordioso, teniendo en cuenta su misión?.

Conclusiones

El hombre llega a ser consciente del perdón:

  • En el reconocimiento del amor misericordioso del Padre.
  • Cuando vive la experiencia de ser perdonado con alegría y perdona al hermano.
  • En el proceso de reconciliación personal y comunitario.
  • En el reconocimiento de la debilidad propia.
  • Reconocer que Dios es nuestro Padre y que como Padre nos ama infinitamente, y que por ese amor nos perdona los errores. Y como respuesta al reconocimiento y al amor que nos tiene, el hombre debe optar por un verdadero proceso de conversión.

El catequista da respuesta:

  • A través del testimonio de vida.
  • Mediante una formación y seguimiento permanente.
  • Haciendo la voluntad del Padre, al estilo de Jesús.
  • Siendo solidarios y comprometidos con la formación.
  • Viviendo una fe que fructifique en obras de justicia.
  • Con cualidades: humildad, vida de oración, trato de amor, proyección de valores.
  • Testimonio de vida haciendo vivo el camino de la conversión teniendo en cuenta que Jesús es el camino, la verdad y la vida.
  • Ser testimonio de vida, viviendo en unidad.

La Iglesia puede motivar para que el Sacramento de la Reconciliación sea más vivencial:

  • Motivar la experiencia del amor de Dios que perdona.
  • Dinamizar la catequesis del Sacramento de la Reconciliación, una mayor acogida por parte del ministro.
  • Llamando a una penitencia de compromiso personal y comunitario integrando a la familia en la preparación al Sacramento, siendo instrumentos de reconciliación, fomentando actitudes conciliadoras.
  • Exigir a nuestros sacerdotes más disponibilidad.
  • Vivir en comunión como Jesús nos enseñó para que como Iglesia estemos reconciliados con nuestros hermanos y vivamos en unidad.

El catequista debe anunciar el amor de Dios Padre Misericordioso:

  • Siendo anunciadores del amor misericordioso del Padre, viviendo en nuestra vida ese amor y capacitando a nuestros hermanos para que lleven a su vida la virtud del perdón.
  • Con el testimonio de fe y oración.
  • Actualizándose en nuevas metodologías catequísticas.
  • Utilizando los medios para el anuncio.
  • Con la constancia y coherencia de vida, con cualidades humanas, pedagógicas y espirituales.

Compromisos

  • Como catequistas estamos llamados a vivir y a manifestar en la comunidad el amor Misericordioso del Padre. Esto nos exige mejor preparación y autoformación tomando todos los recursos posibles que benefician este proceso evangelizador.
  • Asumir los nuevos retos que nos plantea la Nueva Evangelización, reconociendo que Dios vive y actúa en cada una de las personas sin distinción de razas, credo o condición social.
  • No enseñar a Dios como un Padre de terror sino como un Padre amoroso, generoso, amable etc.
  • Dar gracias a Dios por ser llamados a enseñar la catequesis, pero esto nos implica un cambio para el servicio y educación de los catequistas.
  • Tenemos un compromiso grande, transmitir todo lo aprendido en este congreso. Porque somos semilla de amor y paz.
  • Dar a conocer con nuestro testimonio el amor del Padre misericordioso.
  • Este congreso nos dejó muchas inquietudes y nos anima para seguir adelante, perseverando en la vocación y en la lucha por salvar al hombre integralmente.
  • Es necesario que todos reconozcamos la grandeza de Dios Padre y su misericordia. Aceptar que para estar en comunión con él debemos arrepentirnos de corazón por nuestros pecados y sentir su perdón.
  • Como catequistas tenemos la obligación de enseñar a nuestros catequizados de una forma más vivencial el Sacramento de la Reconciliación. Para ello debemos tener coherencia entre lo que vivimos y lo que enseñamos. Acercarnos juntos a recibir este sacramento desmintiendo mitos y miedos que a veces surgen al respecto, pero lo más importante es siempre mostrar que la misericordia de Dios para con nosotros es infinita y para alcanzarla debemos ser conscientes de nuestras faltas y arrepentirnos de corazón.
  • El objetivo por tanto, es anunciar el amor de Dios Padre misericordioso y motivar a nuestra comunidad para que el sacramento de la Reconciliación sea más vivencial, mostrar el verdadero sentido de la confesión y crear conciencia clara entre lo que es y no es pecado. En especial que Dios es un ser misericordioso y no castigador, que este sacramento nos permite acercarnos más a El y sentir su amor y su compañía.
  • En el congreso vivimos ejemplos de superación personas con limitaciones, incapacitadas, pero para ellas esto no les representa un obstáculo, solo buscan servir a Dios.

Taller

La Reconciliación con Dios Padre Misericordioso
  Conlusiones
  Compromisos

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Actualizado: 2/16/05 - webmaster