A la luz del Evangelio y contemplando el pasaje del camino de Emaús (Lc 24, 13 35), la Pascua ESPAC en Bogotá fue todo un recorrido acompañado por el Señor Jesús, que permitió la alegría, el compartir y la experiencia vivencial con las Zonas Pastorales de la Arquidiócesis de Bogotá y las Diócesis Urbanas de Fontibón, Engativá y Soacha, es decir, caminando juntos reconoceremos a Cristo vivo y resucitado, que está en medio de nosotros.
El día del trabajo, 1º de mayo, vísperas del día del Buen Pastor, se convirtió en un viaje, que dejó en los corazones de los asistentes el fuego de anunciar al Señor, vencedor de la muerte y que vive para siempre. La Eucaristía presidida por Monseñor Daniel Caro Borda, Obispo de la Diócesis Urbana de Soacha, y concelebrada por varios sacerdotes, fue toda una catequesis que se centró en tres aspectos importantes: Entendimiento de la Palabra de Dios, reconocimiento de Jesucristo en la fracción del pan y el anuncio de la Buena Nueva.
El encuentro tuvo en la música un detonante muy importante, pues hizo que los 1185 catequistas asistentes al auditorio del Centro Don Bosco estuvieran muy animados y participativos, con la disposición y la alegría que caracteriza al catequista ESPAC. Así mismo, el director nacional de la Escuela, monseñor Carlos Sánchez Torres, presentó brevemente, la actualización de la ESPAC, dejando que los catequistas se entusiasmen y promuevan este cambio.
Queda en cada uno de los catequistas ESPAC devolverse a vivir esta experiencia de Emaús en la parroquia y en las celebraciones litúrgicas, pues es allí donde se realiza el anuncio de Jesús vivo de forma particular. Abrir bien los ojos y reconocer a Cristo en la Eucaristía, participando activamente y anunciarlo en comunidad es la tarea que cada catequista debe realizar, pues esa es su misión para la edificación de Iglesia.
Gilberto Mauricio Amézquita Bayter
Coordinador Diócesis de Fontibón